A partir del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, el Gobierno prevé vender acciones del Fondo de Garantía de Sustentabilidad para pagar jubilaciones y pensiones. Así lo reveló el periodista Tomás Lukin en el diario Página/12, donde informó que esa fue una de las reformas propuestas por el Ejecutivo para acceder al salvataje del organismo económico.

Según el artículo, el macrismo propuso consumir cada año alrededor de 40.000 millones de pesos del fondo para financiar una parte del flujo permanente de jubilaciones y pensiones a través de la liquidación de un stock limitado de activos financieros. Con esta decisión, el Estado dilapidará, además de acciones y bonos, fondos comunes de inversión, proyectos de infraestructura, el PROCREAR y los créditos argentinas.

El periódico revela que, en su articulado, a cambio de los 50 mil millones prestados por el FMI, el Gobierno afirmó que “vamos a amortizar activos de los fondos de pensión que se encuentran actualmente en posesión del gobierno como un medio para ayudar a financiar el pago de pensiones, incluyendo aquellas en la Ley de Reparación Histórica”. Además, como contraprestación, el macrismo aseguró que “el valor de los activos de los fondos de pensiones incautados en 2008 (como llama a la estatización de las AFJP) se distribuirá a lo largo del tiempo como ingresos para compensar parcialmente el gasto futuro en pensiones”.

“El monto se dividirá por la expectativa de vida promedio de los contribuyentes a esos esquemas en 2018, es decir, 20 años. El límite en el importe a reconocer como ingresos será de 0,4 por ciento del PIB por año”, agregaron desde el Gobierno a través del Memorandum de de Políticas Económicas y Financieras para seducir al FMI.

En el mismo artículo se revela que en su propuesta al Fondo, el Gobierno relanza la propuesta de reforma integral del sistema de la seguridad social, algo que el organismo presidido por Christine Lagarde exige desde los albores del mandato de Mauricio Macri. En la evaluación de la economía argentina prevista en el Artículo IV del FMI publicada a fines de 2017, los técnicos del organismo propusieron transformaciones como habilitar un pilar no contributivo para adultos mayores de 65 años pobres y otro contributivo, pero sin regímenes especiales. Propusieron además que los ajustes jubilatorios se produzcan en base a la inflación futura y no a la pasada. Otro elemento sugerido en reiteradas oportunidades es la universalización del aumento en la edad jubilatoria para las mujeres de 60 a 65 años.

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